ASAJA-JAÉN PIDE A LA SUBDELEGACIÓN DEL GOBIERNO UNA MORATORIA ANTES DE IMPLANTAR LOS CAMBIOS EN LA SEGURIDAD SOCIAL AGRÍCOLA
La falta de previsión por parte del Ministerio ha causado una auténtica situación de caos
ASAJA-Jaén se ha reunido esta mañana con el subdelegado del Gobierno en la provincia, Fernando Calahorro Téllez. En el encuentro, al que han asistido Nicolás Vico Roa, presidente de ASAJA-Jaén; Francisco Molina Molina, secretario general; Luis Carlos Valero Quijano, gerente y portavoz y Berta María Espinilla Gallardo, responsable del área laboral, la organización ha pedido una moratoria en la implantación de la nueva orden en el régimen de Seguridad Social agraria. Las modificaciones en el sistema tienen sumidos en el caos a los empresarios agrícolas de Jaén. No en vano, los cambios han llegado a la provincia en uno de los momentos más difíciles para implantar novedades en el sistema de contratación de jornales como es la campaña de recogida de la aceituna. Luis Carlos Valero, gerente y portavoz de ASAJA-Jaén, exige un periodo de moratoria hasta que “el sistema se conozca bien”. Insiste en que la situación “está siendo especialmente dañina en la provincia de Jaén, con la campaña de recolección en pleno auge, especialmente por el gran número de trabajadores agrícolas que de ella dependen y por la gran cantidad de altas y bajas que deben tramitar los contratantes para adaptarse a la nueva norma”.

La situación de descontrol se materializa incluso en las propias dependencias ministeriales. Estas mañana ha estado sin funcionar el portal web gracias al que se tramitan las altas y bajas de los jornaleros, por lo que no se ha podido realizar ninguna tramitación.


El principal cambio que recoge la normativa incluidas en la Ley de Presupuestos Generales para el año 2009 (que se aprobaron el 23 de diciembre de 2008) afecta a los trabajadores del campo excluidos del censo agrario. La ley dice que a partir del 1 de enero deben cotizar por todos los días por los que se les ha dado de alta, independientemente de si han perdido o no jornadas laborales. El gasto económico que esto supone para el empresario es “brutal”, además del “trasiego de papeles” para dar altas y bajas continuas si no se quiere pagar por jornadas no trabajadas. Las oficinas de ASAJA están completamente colapsadas, así como otras gestorías que sí cobran por tramitar las altas y bajas, lo que incrementa aún más el gasto del empresario. Luis Carlos Valero insiste en que el hecho de que este cambio en el régimen de la Seguridad Social se haya hecho “de la noche a la mañana” puede provocar irregularidades en la contratación de los jornaleros.

Por otro lado, el portavoz y gerente de la organización critica la subida en un 17% de la cotización para los trabajadores que, inscritos en el censo agrario, cotizan por jornadas reales. “Esto en un año en el que el olivar atraviesa la peor crisis que ha conocido en su historia”, concluye Valero.