Evolución del cultivo de cereales de invierno en Andalucía
Esta campaña ha venido marcada por dos periodos de siembra bien diferenciados, el primero entre finales de noviembre y principios de diciembre, y el segundo en la primera quincena de enero. Las siembras que no pudieron realizarse en esos momentos finalmente no se llevaron a cabo, destinándose esas superficies a otros cultivos, como el girasol. En consecuencia, en esta campaña se ha reducido considerablemente la superficie de cereal de invierno en relación a campañas anteriores. Actualmente, la mayor parte de los cereales, incluido el trigo duro, se sitúan en pleno ahijado, observándose ya el inicio del encañado e incluso el espigado en las parcelas más adelantadas, especialmente aquellas sembradas tempranamente o con mejores condiciones de drenaje. En términos generales, las parcelas más retrasadas se encuentran en fases iniciales. Esta situación hace necesario adaptar el manejo a las condiciones concretas de cada parcela.
¿Quiénes están obligados a aplicar la gestión integrada de plagas?
La gestión integrada de plagas consiste en el examen cuidadoso de todos los métodos de protección vegetal disponibles, y posterior integración de medidas adecuadas, para evitar el desarrollo de poblaciones de organismos nocivos y mantener el uso de productos fitosanitarios y otras formas de intervención en niveles que estén económica y ecológicamente justificados, y que reduzcan o minimicen los riesgos para la salud humana y el medio ambiente (Decreto 96/2016), según informa la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural. La gestión integrada de plagas tiene como finalidad, por tanto, el desarrollo de cultivos sanos con la mínima alteración posible de los agroecosistemas y en la promoción de los mecanismos naturales de control de plagas.
























