Subproductos de almazara como fuente sostenible de biogás
Un estudio reciente titulado “Producción de biogás a partir de subproductos de almazaras: Estudio comparativo de dos tratamientos para la implementación de un enfoque de biorrefinería”, publicado en la revista científica Agriculture (MDPI) y que recoge la OleoRevista, analiza cómo los residuos agroindustriales derivados de la producción de aceite de oliva y cerveza pueden aprovecharse para generar biogás. La investigación, desarrollada por científicos italianos de la Universidad de Perugia, la Unidad de Investigación INSTM de Perugia y la Universidad de Basilicata, subraya que la producción agrícola por sí sola no alcanza los niveles necesarios para implementar un modelo de biorrefinería, por lo que la reutilización de subproductos y la optimización de su aprovechamiento son esenciales para aumentar la sostenibilidad ambiental y económica de la cadena de suministro.
Situación fitosanitaria del olivar en Andalucía a finales de octubre
El cultivo en Andalucía se encuentra en el estado fenológico dominante «l2» (Envero-amarilleo) compartido con «l2» (Envero-manchas rojas) y como más avanzado el estado «J2» (Fruto maduro-pulpa roja), presente en algunas áreas de cultivo de todas las provincias, a excepción de Granada, según explican desde la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF). La recolección de aceituna de mesa se encuentra en su fase final, mientras que continúa la destinada a almazara para la producción de aceite verde. Las condiciones ambientales extremas registradas durante los meses estivales, han provocado que el cultivo haya estado bajo un gran estrés hídrico, manifestándose con la presencia de hojas abarquilladas y frutos arrugados, situación mejorada notablemente con las lluvias intermitentes registradas desde principios de septiembre.
Tratamientos terrestres para luchar contra la mosca del olivo
Como todos los años, los olivareros, almazaras y cooperativas de la comarca de Sierra Mágina, dentro de su apuesta por obtener los mejores aceites de oliva, mantienen su lucha contra la plaga de la mosca del olivo, cuyo carácter es endémico en la comarca de Sierra Mágina, y cuyo efecto supone un deterioro de la calidad de los aceites de oliva que se producirán en la próxima campaña. Desde principios del mes de julio, se sitúan estaciones de control en toda la comarca que son visitadas semanalmente por el equipo técnico del Consejo Regulador de la DOP Sierra Mágina, controlando tanto la población como la picada del fruto, para determinar así el momento óptimo para realizar los tratamientos y que tengan la máxima efectividad De hecho, ya se han realizado las primeras aplicaciones en los términos de Campillo de Arenas, Cárcheles, Pegalajar y Torres.
Tratamiento eficaz de la mosca del olivo a través del uso de trampas
El Instituto Inia coordinará un proyecto PDR sobre el tratamiento de la mosca del olivo que tratará de demostrar a gran escala la viabilidad de la combinación de un método de control de captura y muerte de las moscas del olivo junto a los tratamientos fitosanitarios clásicos, según recoge la Oleorevista. El proyecto arrancó el pasado 1 de junio y finalizará el 31 de diciembre de 2021. En ese lapso de tiempo, los investigadores tratarán de captar a las moscas del olivo utilizando trampas de fosfato diamónico sólido, un atrayente alimenticio. Dichas trampas, de color amarillo para atraer a las moscas, se colgarán de las ramas del olivo. Una vez dentro de la trampa, las moscas quedan atrapadas y mueren. De mostrarse eficaz, este método podría disminuir el uso de tratamientos fitosanitarios, con el consecuente beneficio a nivel medioambiental.
La polilla del olivo amenaza el cultivo, según la RAIF
La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF), ha realizado labores de monitoreo de la generación antófaga de la polilla del olivo y ha alertado de la previsión de que produzca daños entre 7 y 15 días en aquellas zonas más adelantadas con clima favorable. Al respecto, desde la Junta recomiendan que «en estos momentos hay que detectar y cuantificar las puestas sobre los botones florales para, junto a otros criterios, decidir, en el caso de realizar un tratamiento fitosanitario, el momento de mayor eficiencia».






















