Los investigadores examinaron los datos dietéticos de 60.582 mujeres y 31.801 hombres a lo largo de varias décadas. Al inicio del estudio, todos los participantes estaban libres de enfermedades cardiovasculares y cáncer. Cada cuatro años se evaluó la dieta de los participantes.

Los resultados han encontrado una conexión entre tomar aceite de oliva, y una mayor longevidad:

  • Un mayor consumo de aceite de oliva (más de media cucharada al día) se asoció con un 19% menos de riesgo de morir por enfermedad cardiovascular
  • Las personas que consumían más aceite de oliva tenían un 17% menos de riesgo de mortalidad por cáncer.
  • Un consumo elevado también conllevó un 29% menos de riesgo de muerte por enfermedades neurodegenerativas y un 18% menos de riesgo de muerte por enfermedades respiratorias

En definitiva, el aceite de oliva previene enfermedades mortales de todo tipo, desde cáncer a problemas del corazón, enfermedades cerebrales y respiratorias, por lo que se puede considerar un auténtico superalimento.

Para obtener estos beneficios es necesario tomar al menos 10 gramos, aproximadamente una cucharada sopera al día, de aceite de oliva. Por suerte, es muy sencillo tomar esta cantidad sin esfuerzo: se puede añadir crudo a la ensalada, los purés, e incluso sobre una pizza. También cuenta usarlo para rehogar verduras, en guisos, etc.