¡Atrévete con la cocina de caza!

No tiene fama de ser fácil de preparar ni de cocinar. Pero afortunadamente hoy tenemos a nuestra disposición lugares donde venden las piezas de caza impolutas, listas para meter en la cazuela. Sigue las recetas que nos comparte hola.com en este artículo para elaborar de forma sencilla carnes como el jabalí, la perdiz, la liebre, el ciervo, etc. Entre sus virtudes está la de ser una carne con menos grasa que otras y aportarnos una buena cantidad de proteínas, vitaminas y hierro. Y, además, tiene la particularidad de que, al haber tantas piezas distintas, con un sinfín de matices, es ideal para cocinarla de múltiples formas. Hay que distinguir la caza silvestre de la caza criada en granja y no podemos olvidar la clasificación tradicional entre caza de pelo y caza de pluma. Dentro de la primera se encuentran la caza mayor (jabalí, venado, corzo, gamo…) y la caza menor (liebre, conejo…). Y en la categoría de caza de pluma se diferencian la de tierra (perdiz, paloma, becada, codorniz..) y la de agua (pato salvaje…). A todas ellas se les exige que cumplan unos requisitos higiénico-sanitarios previos a su consumo.

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