“El aceite de oliva virgen extra es mucho más que un alimento: es un aliado terapéutico”, afirma la experta en salud y bienestar, Ellen Vink-Blom. Junto a su socio, Dick Vink –desarrollador de proyectos sostenibles–, pretende “darle la visibilidad científica que merece” a este alimento. Con esta premisa, allá por el mes de abril nacía el Olive Health Institute, un centro de conocimiento pionero cuya misión no es otra que difundir, con base científica, los beneficios para la salud del aceite de oliva virgen extra (AOVE) y otros productos del olivo. El Instituto se propuso entonces cerrar la brecha existente entre la sabiduría tradicional y la investigación científica actual sobre los polifenoles y la salud humana… ¡Y en ello se encuentra!
Cinco pilares de acción
Todos sabemos que la evidencia científica sobre los polifenoles del AOVE señala beneficios en la salud cardiovascular, la reducción de la inflamación, la función cognitiva, la regulación metabólica y la prevención de enfermedades crónicas. Sin embargo, gran parte del público y profesionales de la salud desconocen cómo identificar aceites que cumplen con los criterios de la EFSA para alegaciones saludables. Para difundirlo, el Olive Health Institute trabaja en torno a cinco ejes fundamentales:
- Investigación científica en colaboración con universidades y laboratorios.
- Formación profesional para médicos, nutricionistas, chefs y terapeutas.
- Plataforma digital con artículos, entrevistas y revisiones científicas.
- Eventos y comunidad, como congresos y catas profesionales.
- Marketplace ético de AOVEs y productos derivados con propiedades validadas.
Movimiento intersectorial
Con sedes en Papendrecht (Países Bajos) y Grutti (Italia), el Olive Health Institute es más que una web o centro de investigación: es un movimiento intersectorial que tiene como objetivo elevar al olivo al lugar que le corresponde en la medicina y la nutrición modernas. Según la cofundadora Ellen Vink, este centro refleja su interés de toda la vida por combinar la medicina holística con la evidencia empírica. Ella reconoce que, pese a que ha trabajado con estimulación muscular electrónica, terapias ortomoleculares, coaching mental y suplementos nutricionales, “el AOVE, especialmente cuando es rico en polifenoles, sigue sorprendiéndome por su versatilidad y eficacia”. Por tanto, “es hora de que le demos a este regalo de la naturaleza el protagonismo científico que se merece”, añade.
A su socio, Dick Vink, su pasión por la arquitectura sostenible y los entornos de vida saludables le llevó a aceptar el papel del AOVE en el diseño centrado en el ser humano. “La norma WELL Building Standard integra el bienestar en la arquitectura, y eso me hizo pensar: ¿por qué no hacer lo mismo con la nutrición? ¿Por qué no integrar el AOVE y otros productos derivados de la aceituna en las rutinas diarias de una manera respaldada médicamente?”, argumenta.
Una iniciativa internacional con impacto local
Desde Europa y con una proyección global, el Olive Health Institute busca ser un punto de encuentro para médicos, consumidores, productores y empresas interesadas en el potencial del olivo como fuente de salud. Su primer lanzamiento público, que tendrá lugar en los próximos meses, incluirá cursos, publicaciones y eventos en los próximos meses. “La ciencia está alcanzando a la tradición. Nuestro trabajo es conectar los puntos”, concluye Ellen Vink.

























