Aceite de oliva y salud cognitiva

Las tasas de mortalidad por demencia estandarizadas por edad están en aumento, lo que ha generado interés en la influencia de factores dietéticos, como el consumo de aceite de oliva, en el riesgo de muerte relacionada con esta enfermedad. Un reciente estudio de cohorte prospectivo que recoge la OleoRevista examina esta posible relación y evalúa cómo la calidad de la dieta y la sustitución de otras grasas impactan en este riesgo. El objetivo principal del estudio “Consumption of Olive Oil and Diet Quality and Risk of Dementia-Related Death”, realizado por investigadores de la Harvard T.H. Chan School of Public Health, de la Zhejiang University School of Medicine, del  Hospital and Harvard Medical School de Boston y de University of Copenhagen, fue investigar la asociación entre la ingesta de aceite de oliva y el riesgo de muerte relacionada con la demencia. Además, se evaluó la influencia de la calidad de la dieta y la sustitución de otras grasas en esta relación.

Datos y metodología

Este estudio se basó en datos del Estudio de Salud de Enfermeras (NHS) y el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud (HPFS), abarcando el período de 1990 a 2018. Participaron mujeres del NHS y hombres del HPFS sin enfermedades cardiovasculares ni cáncer al inicio del estudio. Los datos se analizaron entre mayo de 2022 y julio de 2023.

La ingesta de aceite de oliva se evaluó cada cuatro años mediante un cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos. Los participantes se clasificaron en cuatro grupos según su consumo: (1) nunca o menos de una vez al mes, (2) mayor de 0 a 4,5 g/d, (3) mayor de 4,5 g/d a 7 g/d, y (4) mayor a 7 g/d. La calidad de la dieta se midió utilizando el Índice de Alimentación Saludable Alternativa y la puntuación de la Dieta Mediterránea.

La principal medida de resultado fue la muerte por demencia, determinada a partir de los registros de defunción. Se utilizaron regresiones multivariables de riesgos proporcionales de Cox para estimar los índices de riesgo (HR) y los intervalos de confianza (IC) del 95%, ajustados por factores genéticos, sociodemográficos y de estilo de vida.

 

Principales resultados

De 92.383 participantes, el 65,6% eran mujeres con una edad media de 56,4 años. Durante 28 años de seguimiento, ocurrieron 4.751 muertes relacionadas con la demencia. Los individuos con el alelo APOE ε4 tenían entre 5 y 9 veces más probabilidades de morir por demencia.

El consumo de al menos 7 g/d de aceite de oliva se asoció con un 28% menor riesgo de muerte relacionada con la demencia (HR ajustado combinado, 0,72; IC del 95%, 0,64-0,81) en comparación con aquellos que rara vez o nunca consumían aceite de oliva (P para tendencia < .001). Estos resultados se mantuvieron consistentes incluso después de ajustar por APOE ε4. No se encontró una interacción significativa entre las puntuaciones de calidad de la dieta.

En análisis de sustitución, reemplazar 5 g/d de margarina y mayonesa por aceite de oliva se asoció con una reducción del 8% al 14% en el riesgo de mortalidad por demencia. Las sustituciones de otros aceites vegetales o mantequilla no mostraron significancia.

 

Menor riesgo de mortalidad

En adultos estadounidenses, una mayor ingesta de aceite de oliva se asoció con un menor riesgo de mortalidad relacionada con la demencia, independientemente de la calidad de la dieta. Estos hallazgos apoyan las recomendaciones dietéticas de elegir aceite de oliva y otros aceites vegetales, no solo para la salud cardiovascular, sino también para beneficios cognitivos.

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