Hay cosas irremediables en la vida. Una de ellas es que aparezcan arrugas en la piel. Éstas suelen aparecer después de superar los 35 o 40 años de edad, y se van acentuando a medida que nos vamos haciendo mayores. Las arrugas aparecen porque el organismo disminuye su producción de colágeno, un elemento fundamental para preservar el buen estado de la piel y el buen funcionamiento de algunas partes del cuerpo, como las articulaciones, los huesos o los músculos, entre otros. Otros factores que favorecen la aparición de las arrugas son el exceso de exposición a la luz ultravioleta (UV), el tabaquismo y las expresiones faciales repetitivas, entre otras. Según explican desde mundodeportivo.com, hay un ingrediente casero que será tu mejor aliado para reducir la aparición de las arrugas y las líneas de expresión: el aceite de oliva.
Quizá nunca te habías imaginado recurriendo al aceite de oliva para decirle adiós a las arrugas, pero así es. El aceite tiene propiedades hidratantes y grasas esenciales que benefician la dermis. Según un estudio publicado en 2001 en la Revista del Colegio Americano de Nutrición, la incorporación de aceite en la dieta diaria ayuda a minimizar la presencia de arrugas en nuestro rostro.
Además, la Fundación Española del Corazón avala el consumo del aceite de oliva, puesto que protege contra la inflamación, el estrés oxidativo y el riesgo cardiovascular provocados por el envejecimiento. Como el aceite es rico en ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, es ideal para elevar los niveles de colesterol HDL (bueno), disminuir el malo, controlar la hipertensión, prevenir la aparición de diabetes y reducir la aparición de trombosis.
Para que el aceite nos ayude a reducir las arrugas y las líneas de expresión, primeramente debemos introducirlo en nuestra dieta, ya sea con ensaladas o al cocinar cualquier otro tipo de alimento.
Una vez ya lo tengamos introducido en nuestra dieta, desde mundodeportivo.com nos recomiendan empezar a preparar mascarillas naturales hechas a base de aceite de oliva. Para ello, necesitaremos:
- Un aguacate
- Aceite de oliva
Pela el aguacate y añade la pulpa a un recipiente. Añade una cucharada de aceite y mézclalo para conseguir una pasta homogénea. Cuando ya tenga la textura que queremos, lo aplicarás en tu rostro (¡recuerda lavartelo antes de aplicar la mascarilla!) y lo dejarás allí unos 15-20 minutos. Pasado el tiempo, retírala con agua tibia y masajea suavemente tu rostro.
Con esta mascarilla, conseguirás hidratar y nutrir tu piel, protegerla de los agentes externos y cicatrizar las afecciones que estén en tu piel.
























