La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha dado un espaldarazo al aceite de oliva virgen extra (AOVE) en su último estudio: los 23 productos analizados cumplen con los requisitos para ser calificados como virgen extra y presentan buena calidad, algunos incluso excelente, según recoge Olimerca. Son aceites auténticos, sin fraudes ni mezclas, y aptos para el consumo en crudo con total confianza. Se trata de un hito relevante, ya que en los anteriores estudios comparativos (2007, 2012, 2018 y 2021), la OCU había detectado casos de fraude en los que productos etiquetados como «extra» no cumplían los criterios exigidos para esta categoría. “Podemos afirmar, por fin, que todos han demostrado ser virgen extra de verdad”, subraya la organización.
Examen técnico sin concesiones
Los análisis, realizados en un laboratorio especializado, han confirmado que los aceites provienen exclusivamente de aceitunas, sin mezclas con otras grasas vegetales ni aceites refinados. Además, todos presentan una acidez muy baja, por debajo del 0,8% permitido para la categoría extra. El estudio también ha evaluado la frescura del producto mediante pruebas de oxidación. Aunque los resultados han sido globalmente buenos, algunos aceites podrían mejorar en estabilidad.
Marcas blancas que sorprenden
Uno de los hallazgos más interesantes es el buen rendimiento de las marcas blancas. En el top 10 de aceites mejor valorados, cinco pertenecen a marcas de distribuidor, con un precio medio 1,50 euros inferior al de las primeras marcas. Encabeza el ranking el AOVE Oleoestepa (DOP Estepa), seguido del Auchan Bio Ecológico (Alcampo) y el Hacendado de Mercadona. Sin embargo, una vez más, se confirma que el precio no siempre refleja la calidad organoléptica o técnica del producto.
Etiquetado: tarea pendiente
Pese a los avances en calidad, la OCU subraya que el etiquetado sigue siendo mejorable. Aunque todos cumplen los requisitos legales (origen, volumen, fecha de consumo preferente, identificación del envasador, etc.), sería deseable que incluyeran más información útil para el consumidor: fecha de producción o envasado, variedad de aceituna, puntuación Nutriscore (todos obtendrían una B) o formas de contacto con el envasador. Además, la organización asegura que en uno de cada cinco productos, la legibilidad del lote y la fecha de consumo preferente es deficiente debido al contraste de tinta negra sobre botellas de plástico oscuro.
Con este estudio, OCU no solo avala la autenticidad del AOVE en supermercados, sino que también invita a los consumidores a confiar en este producto esencial de la dieta mediterránea, incluso en su versión más accesible.
Fuente: Olimerca
Imagen creada por ChatGPT
























