Copa y Cogeca instan a la acción ante el aumento de importaciones fraudulentas de desechos y residuos para biocarburantes

Contrariamente a su propósito original, el multiplicador del contenido energético -o doble cómputo- aplicado en el marco de los objetivos de transporte de la Directiva sobre energías renovables (DER) se utiliza cada vez más indebidamente, convirtiéndose en un punto de entrada para una oleada de importaciones fraudulentas de materias primas, que van desde el aceite de cocina usado, los efluentes del aceite de palma y el etanol avanzado. En vísperas del Consejo de Transporte y Energía del 16 de junio, el Copa y la Cogeca han enviado una carta oficial al Presidente del Consejo y al Comisario Europeo de Energía, en la que exponen sus principales demandas para abordar el problema y restablecer la confianza en los sistemas de certificación y la integridad del mercado. Aunque el mecanismo de doble contabilidad fue diseñado originalmente por los colegisladores de la UE para apoyar la transición verde, ahora está suscitando serias preocupaciones entre los agricultores europeos y las cooperativas agrícolas. A diferencia de otras materias primas enumeradas en el anexo IX de la DER, los aceites vegetales usados -que tienen un alto contenido energético- son objeto de un amplio comercio mundial, lo que los hace especialmente vulnerables al fraude y a una trazabilidad deficiente. Como consecuencia, se está intensificando la competencia desleal contra los biocombustibles procedentes de cultivos y residuos de la UE, mientras que el mecanismo incentiva inadvertidamente la demanda de aceite de palma y aumenta el riesgo de Cambio Indirecto del Uso de la Tierra (ILUC).

Urge una actuación inmediata y coordinada para restablecer la integridad del mercado, recuperar la confianza en los sistemas de certificación y salvaguardar los objetivos energéticos y medioambientales de la UE a largo plazo. En su carta, el Copa y la Cogeca hacen hincapié en la urgente necesidad de: eliminar el mecanismo de doble contabilidad; reforzar las normas de certificación y auditoría; garantizar la coherencia de los sistemas de balance de masas a lo largo de toda la cadena de producción; responsabilizar a los usuarios finales de biocarburantes de la validez y verificación de los certificados de sostenibilidad; y armonizar las definiciones de materia prima del anexo IX para evitar fraudes.

El Copa y la Cogeca también reafirmaron su firme compromiso con la transición hacia una energía verde y el desarrollo de biocarburantes sostenibles. Sin embargo, si no se adoptan rápidamente medidas correctoras, las actuales distorsiones del mercado corren el riesgo de expulsar del mismo a los productores tradicionales, con el consiguiente perjuicio a largo plazo para la agricultura y la seguridad alimentaria de la UE.

Compartir en

Enviar un Comentario