Los precios de la tierra para usos agrarios experimentaron en 2013 una bajada media del 0,7%, según los datos recogida en la Encuesta Anual del Ministerio de Agricultura. Ésta es la sexta caída consecutiva de los precios de la tierra, que se inició en el 2008. Según el contenido de este encuesta, las mayores caídas de precios coinciden con las superficies dedicadas a una serie de producciones que sufrieron bajadas de cotizaciones en los mercados, como hortalizas al aire libre, viñedos, olivar y cítricos.
El precio medio de una hectárea de tierra para usos agrícolas en 2013 ascendió a 9.633 euros frente a la cifra record de 11.070 euros del año 2007, con lo que los precios medios, en moneda corriente, se vuelven a situar en niveles similares a los de 2005.
Aunque la estadística habla de un precio medio para reflejar la tendencia de las cotizaciones, la realidad es que los precios de la tierra para usos agrarios constituyen un inmenso abanico de cifras totalmente dispares que van desde los más altos, que siguen correspondiente a una hectárea de plataneras en Canarias, con 210.818 euros, a los menos de 1.000 euros que supone comprar una hectárea de pastizal de secano en las comunidades de Aragón, Murcia o Cataluña.
En el caso de olivar para almazara, la encuesta señala que el precio medio de hectárea de secano alcanzó los 18.533 euros, con una caída del 1,8%. El precio máximo del olivar fue el referente a los olivares andaluces, con una media de 25.600 euros por hectárea, frente a los 4.080 euros de Aragón o los 5.566 de Extremadura. Para las tierras de regadío, el precio medio fue de 38.162 euros y un descenso del 3,3%.
























