El cultivo en Andalucía se encuentra, según explican desde la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF), en el estado fenológico dominantes «l1» (Envero-amarilleo) compartido con «l2» (Envero-manchas rojas) y como más avanzado el estado «J1» (Fruto maduro-pulpa blanca), presente en algunas áreas de cultivos de las provincias Cádiz, Huelva y Sevilla. La recolección de aceituna de mesa se encuentra en su fase final, mientras que la recolección para almazara se inició hace unas semanas para la producción de aceite verde. Las condiciones ambientales extremas registradas durante los meses estivales han provocado que el cultivo haya estado sometido a un intenso estrés hídrico, visible por la presencia de hojas abarquilladas y frutos arrugados, síntomas que persisten hasta la fecha, ya que las escasas lluvias de los últimos días no han logrado paliar esta situación. La bajada de las temperaturas y el aumento de la humedad ambiental que se viene registrando, va a favorecer la incidencia de la mosca del olivo (Bactrocera oleae) sobre el cultivo. En la actualidad, el ataque de este agente es bajo en todas las provincias andaluzas, destacando por los valores registrados las provincias de Córdoba, Granada y Jaén, con un valor medio provincial de 3.01, 2.50 y 1.90% de picada total, respectivamente. Por zonas biológicas, destaca Subbética Central (Córdoba), con un dato medio de 17% de picada total, seguida de Huéscar (Granada) con un 8% y de Sierra Sur (Jaén) con el 5.90%. En cuanto a la viabilidad de esta picada registrada, destacan las provincias de Granada, Córdoba y Jaén, con un valor medio provincial de 1.79, 1.60 y 1.60% de picada viva, respectivamente. En cuanto al vuelo de adultos, las capturas obtenidas en los mosqueros McPhail, son altos, encontrándose los mismos en aumento. Por los valores registrados destacan las provincias de Granada, Cádiz y Sevilla, con un valor medio provincial de 5.50, 3.75 y 3.50 adultos/mosquero y día, respectivamente.
Asimismo, las capturas obtenidas en las placas cromotrópicas, se encuentran también en aumento y nos dan una idea de la actividad sexual de este agente, estas capturas son inferiores en la mayoría de provincias a excepción de Granada, Jaén y Sevilla que se encuentran por encima de los valores registrados al anterior tipo de trampa. Por los valores registrados destacan las provincias de Jaén, Granada y Sevilla, con un valor medio provincial de 5, 4.80 y 4.10 adultos/placa y día, respectivamente. En definitiva, la situación actual es de relativa tranquilidad, derivada del estrés hídrico que padece el cultivo y que se manifiesta en el arrugado del fruto. Este fenómeno reduce el atractivo de las aceitunas para la mosca del olivo. No obstante, se recomienda continuar con la supervisión del cultivo, ya que un cambio meteorológico podría modificar la actividad de este insecto. Para ello, se cuantificarán las poblaciones de adultos mediante trampas y se evaluará la incidencia sobre los frutos a través de muestreos periódicos.
Asimismo, es conveniente estar informado que entre la fauna auxiliar que puede ejercer un cierto control sobre el crecimiento poblacional de este agente, se encuentra Pnigalio mediterraneus, Psittalia concolor, Eurytoma Martellii, Cyrtoptix latipes y Eupelmus urozonus.
En las últimas semanas se ha recomendado la realización de tratamientos terrestres en aquellas áreas de cultivo de todas las provincias que han superado los umbrales. En caso de realizar tratamientos de control fitosanitario, se debe comprobar que el producto a emplear esté autorizado para su uso en el cultivo del olivar y específicamente para esta plaga. Antes de preparar el caldo de tratamiento, se debe leer detenidamente la etiqueta del producto, comprobando la dosis y el modo de aplicación, y atendiendo a las indicaciones del fabricante. Una vez efectuado el tratamiento, deben respetarse los plazos de seguridad establecidos por el fabricante.
























