Alimentos seguros desde el origen

La seguridad alimentaria empieza en el campo. Tal y como nos recuerdan desde la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF), la Producción Integrada contribuye a este objetivo mediante una gestión responsable de los cultivos, en la que la protección fitosanitaria se realiza siguiendo criterios técnicos y priorizando los principios de la Gestión Integrada de Plagas. Utilizar únicamente productos autorizados, respetar las condiciones de uso y los plazos de seguridad, registrar los tratamientos y garantizar su trazabilidad son aspectos fundamentales para obtener alimentos seguros. A ello se suma la vigilancia del cultivo, que permite intervenir solo cuando está justificado y evitar aplicaciones innecesarias. De este modo, la Producción Integrada combina protección de los cultivos, sostenibilidad y seguridad para el consumidor. Porque producir alimentos seguros no comienza en el mercado ni en nuestra mesa: comienza mucho antes, con las decisiones que se toman en la explotación agrícola.

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