Informe meteorológico. Septiembre 2026

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF) ha publicado el Informe Meteorológico correspondiente a septiembre de 2026, en el que destaca que en temperatura media Andalucía registró 24,89ºC, claramente por encima del valor histórico de 22,11ºC, mientras que las precipitaciones fueron inferiores a los 24,50 mm históricos, con una media de 5,41 mm, lo que representa un déficit muy importante.

En temperatura media, Andalucía registró en septiembre de 2026 24,89 ºC, claramente por encima del valor histórico de 22,11 ºC, con una diferencia de aproximadamente +2,78 ºC (+12,6 %). El mes fue, por tanto, marcadamente más cálido de lo habitual y la anomalía positiva se extendió a todas las provincias. La evolución diaria muestra además un contraste apreciable entre ambas quincenas: durante los días 1–15 la temperatura media regional se situó en torno a 26,40 ºC, mientras que entre los días 16–30 descendió hasta aproximadamente 23,46 ºC. El valor medio diario más elevado se alcanzó el 3 de septiembre, con ≈ 29,21 ºC, y el más bajo el día 28, con ≈ 21,16 ºC. Por provincias, las temperaturas medias mensuales más altas correspondieron a Sevilla (26,18 ºC), Córdoba (26,05 ºC), Jaén (25,39 ºC), Huelva (25,36 ºC) y Cádiz (25,32 ºC), mientras que las menores se registraron en Granada (22,40 ºC) y Almería (23,23 ºC).

Respecto a sus respectivos históricos, las anomalías fueron positivas en las ocho provincias y especialmente destacadas en Córdoba (+3,39 ºC), Jaén (+3,33 ºC), Huelva (+3,27 ºC), Sevilla (+3,17 ºC) y Cádiz (+2,95 ºC). El mapa de temperaturas medias refleja este patrón, con los valores más elevados concentrados principalmente en el valle del Guadalquivir y sectores occidentales, frente a registros más moderados en las zonas de mayor altitud y en buena parte del interior oriental.

En la temperatura media de las máximas, Andalucía alcanzó 33,05 ºC, frente a un histórico de 29,25 ºC, lo que supone una anomalía de aproximadamente +3,80 ºC (+13,0 %). Es la variable térmica en la que el alejamiento respecto a los valores habituales resulta más acusado. La primera quincena fue especialmente cálida, con una máxima media regional diaria de ≈ 34,99 ºC, mientras que durante la segunda descendió hasta ≈ 31,24 ºC. Aun así, las temperaturas diurnas permanecieron elevadas durante buena parte del mes: se contabilizaron 25 días con máximas medias regionales iguales o superiores a 30 ºC, 18 días con 32 ºC o más y 8 días con valores de al menos 35 ºC. El máximo se produjo el 3 de septiembre, cuando la media regional de las máximas alcanzó ≈ 39,18 ºC, mientras que el menor valor se registró el día 28, con ≈ 25,03 ºC. Provincialmente, las máximas mensuales más elevadas se dieron en Córdoba (35,26 ºC), Sevilla (35,09 ºC), Huelva (33,93 ºC) y Jaén (33,78 ºC). Todas las provincias superaron ampliamente sus medias históricas, destacando las diferencias de Córdoba (+5,09 ºC), Huelva (+4,61 ºC), Jaén (+4,34 ºC), Sevilla (+4,32 ºC) y Cádiz (+3,63 ºC). El mapa confirma la existencia de una extensa franja de máximas elevadas en el centro y oeste de Andalucía, especialmente en el entorno del valle del Guadalquivir, mientras que el litoral mediterráneo y las áreas orientales y de mayor altitud presentaron valores más moderados.

En la temperatura media de las mínimas, Andalucía registró 17,56 ºC, frente a los 15,66 ºC históricos, con una diferencia de aproximadamente +1,90 ºC (+12,1 %). Aunque la anomalía fue menor en términos absolutos que en las máximas, las noches también resultaron más cálidas de lo habitual en todas las provincias. Durante la primera quincena la mínima media regional se situó en ≈ 18,57 ºC, descendiendo hasta ≈ 16,58 ºC durante la segunda. El valor diario más elevado se alcanzó el 5 de septiembre, con ≈ 22,19 ºC, mientras que el mínimo se produjo el día 22, con ≈ 15,07 ºC. Provincialmente, las mínimas mensuales más elevadas correspondieron a Cádiz (18,73 ºC), Sevilla (18,45 ºC) y Huelva (18,03 ºC), mientras que la más baja se registró en Granada (15,15 ºC). Las anomalías positivas más acusadas se
dieron en Jaén (+2,37 ºC), Cádiz (+2,36 ºC), Sevilla (+2,21 ºC) y Huelva (+2,16 ºC). Espacialmente, el mapa muestra valores más elevados en buena parte del litoral y en sectores occidentales, mientras que las mínimas más bajas se localizaron fundamentalmente en áreas interiores y de mayor altitud de Andalucía oriental.

 

Precipitaciones

En precipitación, septiembre de 2026 registró en Andalucía una media de 5,41 mm, muy inferior a los 24,50 mm históricos, lo que representa un déficit de aproximadamente –19,09 mm (–77,9 %). El primer mes del año agrícola 2026-2027 fue, por tanto, muy seco en el conjunto regional. Además, las precipitaciones tuvieron un carácter marcadamente irregular y localizado, como refleja el mapa mensual, por lo que las medias provinciales ocultan importantes contrastes espaciales.

Los principales episodios en la serie regional se produjeron en torno a los días 9, 17 y 28 de septiembre, siendo este último el de mayor aportación media regional; fuera de estos episodios, las cantidades registradas fueron en general muy reducidas. La distribución provincial fue muy desigual. Los mayores acumulados medios correspondieron a Málaga (11,61 mm), Granada (10,91 mm) y Almería (9,42 mm),
seguidas de Huelva (7,02 mm) y Jaén (5,90 mm). En cambio, las cantidades fueron prácticamente testimoniales en Sevilla (0,76 mm), Córdoba (0,31 mm) y Cádiz (0,21 mm). Todas las provincias quedaron por debajo de sus valores históricos de septiembre. Los déficits más extremos se registraron en Cádiz (–99,1 %), Córdoba (–98,8 %) y Sevilla (–97,1 %), mientras que también fueron importantes en Jaén (–75,2 %), Huelva (–69,4 %) y Almería (–62,3 %). Incluso en las provincias relativamente más lluviosas, Málaga y Granada, las precipitaciones quedaron aproximadamente un 53 % por debajo de lo habitual. El mapa de precipitación confirma que las lluvias se concentraron en núcleos muy concretos, con acumulados localmente apreciables en sectores de Málaga y Andalucía oriental, así como en algunos enclaves occidentales, mientras que extensas zonas del valle del Guadalquivir y del centro-oeste regional recibieron cantidades muy escasas.

 

Resumen y consideraciones fitosanitarias

En conjunto, septiembre de 2026, primer mes del año agrícola 2026-2027, se ha caracterizado por unas temperaturas claramente superiores a las habituales y unas precipitaciones muy inferiores a la media histórica. La temperatura media regional superó en aproximadamente 2,8 ºC su referencia 2000-2025, y la anomalía fue todavía mayor en las máximas, con cerca de +3,8 ºC. El carácter cálido fue generalizado en las ocho provincias y especialmente acusado durante la primera mitad del mes, cuando persistieron condiciones plenamente estivales y se alcanzaron máximas medias regionales próximas a 40 ºC. Durante la segunda quincena se produjo una moderación térmica apreciable, culminada por un descenso acusado alrededor del día 28. En precipitación, el comportamiento fue claramente deficitario: los 5,41 mm registrados representan apenas alrededor del 22 % de la cantidad habitual en septiembre. Las lluvias se produjeron además mediante
episodios muy localizados, lo que explica la fuerte heterogeneidad espacial observada y que determinadas zonas recibieran cantidades apreciables mientras amplios sectores de Andalucía permanecieron prácticamente secos.

Desde el punto de vista fitosanitario y de la Gestión Integrada de Plagas, la persistencia de temperaturas elevadas y la escasez general de precipitaciones durante buena parte de septiembre han mantenido condiciones favorables para la actividad de determinados insectos y ácaros, especialmente en cultivos y parcelas sometidos a déficit hídrico o estrés térmico. La prolongación de temperaturas estivales puede además mantener durante más tiempo la actividad de algunos agentes que normalmente comienzan a reducirla con el avance del otoño. Por otro lado, el carácter localizado de las lluvias obliga a interpretar el riesgo fitosanitario a escala de parcela: allí donde se produjeron precipitaciones apreciables, la combinación posterior de humedad, mojado vegetal y temperaturas más moderadas puede generar condiciones favorables para determinadas enfermedades fúngicas, mientras que en las zonas que permanecieron secas este riesgo será sensiblemente menor. Por ello, resulta especialmente importante ajustar el riego a las necesidades reales de los cultivos, evitar situaciones de estrés, conservar la fauna auxiliar y reforzar la vigilancia tras los episodios de lluvia, basando cualquier intervención en la presencia real del agente y en los umbrales y criterios establecidos dentro de la GIP.

Compartir en

Enviar un Comentario