La erosión del suelo se ha convertido en uno de los principales desafíos para la sostenibilidad de la agricultura europea. Con el objetivo de mejorar el conocimiento sobre este fenómeno y desarrollar soluciones que contribuyan a frenar la degradación de los terrenos agrícolas, la Unión Europea ha puesto en marcha el proyecto Eurosion, una iniciativa de investigación e innovación dotada con 11,5 millones de euros y una duración de cinco años, tal y como recoge la Óleo Revista. El proyecto reúne a 24 socios de 13 países europeos y mediterráneos en torno a la creación de una red de observación y modelización de la erosión del suelo orientada a mejorar la gestión sostenible de las áreas agrícolas. El consorcio integra centros de investigación, universidades y entidades especializadas procedentes de países como España, Portugal, Países Bajos, Noruega, Turquía y Túnez.
Una respuesta científica frente a la degradación del suelo
La erosión afecta de forma directa a funciones esenciales del suelo relacionadas con la producción de alimentos, el ciclo de nutrientes, la calidad del agua, la biodiversidad y la regulación climática. Además de reducir la fertilidad de las parcelas agrícolas, este proceso genera impactos ambientales y económicos que trascienden las explotaciones donde se producen. Ante este escenario, Eurosion pretende generar una visión integrada y armonizada de los procesos erosivos que permita mejorar la toma de decisiones tanto a nivel agronómico como político.
La iniciativa contribuirá al desarrollo de la Estrategia Europea del Suelo y a los objetivos establecidos por el Pacto Verde Europeo en materia de sostenibilidad agraria, resiliencia climática y protección de los recursos naturales.
Cinco líneas de trabajo para mejorar la gestión de los suelos agrícolas
Entre los principales objetivos del proyecto destaca la creación de una red paneuropea de monitorización capaz de evaluar los procesos de erosión hídrica, eólica y asociada a las labores agrícolas. Asimismo, el consorcio trabajará en la mejora y validación de modelos predictivos que permitan estimar la pérdida de suelo en diferentes escenarios climáticos y productivos. Otra de las actuaciones previstas será el desarrollo de una plataforma abierta de intercambio de datos y conocimiento destinada a investigadores, administraciones públicas y profesionales del sector agrario. El proyecto también contempla la elaboración de recomendaciones técnicas dirigidas a agricultores y gestores del territorio para favorecer la adopción de prácticas que reduzcan la erosión y contribuyan a conservar la calidad de los suelos.
Los olivares españoles, laboratorio de referencia para el proyecto
La participación española tendrá un papel destacado a través de la Universidad de Almería, cuyos grupos de investigación de Agronomía y Medio Ambiente (RNM-934) y Propiedades y Funciones de Suelos en Ambientes Mediterráneos Semiáridos (RNM-378) serán responsables de los puntos de control de erosión establecidos en España. Los investigadores centrarán parte de su actividad en zonas de cultivo de olivar, donde la pérdida de suelo continúa siendo uno de los principales problemas asociados a la gestión agronómica y a la ausencia de determinadas medidas de conservación.
Según explican desde la institución académica, estos procesos erosivos provocan una reducción progresiva de la fertilidad y comprometen la sostenibilidad productiva de las explotaciones a medio y largo plazo.
Tecnología avanzada para medir la erosión
El equipo de la Universidad de Almería, formado por Isabel Miralles, Carlos Asensio, Kevin Hernández, Rocío Soria y Raúl Ortega, será responsable del diseño y coordinación de las campañas de campo destinadas a cuantificar la erosión hídrica y eólica. Para ello utilizarán diferentes herramientas de monitorización avanzada, entre las que destacan trampas de sedimentos, túneles de viento y drones equipados para la elaboración de modelos digitales de elevación de alta precisión.
Los datos obtenidos permitirán mejorar la comprensión de los procesos erosivos y reforzar la capacidad predictiva de los modelos desarrollados dentro del proyecto.
Herramientas prácticas para agricultores y gestores del territorio
Eurosion celebró su reunión de lanzamiento en la ciudad neerlandesa de Wageningen entre los días 20 y 22 de enero de 2026, marcando el inicio de un programa de trabajo que se extenderá hasta 2030. Los responsables de la iniciativa destacan que uno de los principales resultados esperados será la generación de herramientas prácticas y conocimiento aplicado que facilite la adopción de medidas eficaces para conservar el suelo agrícola.
En un contexto de creciente presión sobre los recursos naturales y de adaptación de la agricultura al cambio climático, el proyecto aspira a convertirse en una referencia europea para la protección de uno de los activos más estratégicos para la producción agraria y la seguridad alimentaria: el suelo.























