La campaña de cereales de invierno en Andalucía avanza hacia su fase final y la recolección podría iniciarse la próxima semana en las zonas más adelantadas, tal y como nos explican desde la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF). El cultivo se encuentra mayoritariamente en madurez fisiológica, con parcelas que ya presentan parámetros próximos a cosecha.Para iniciar la recolección, el grano debe cumplir las condiciones de madurez comercial establecidas en el Reglamento de Producción Integrada de Cereales de Invierno de Andalucía, que incluyen:
- Humedad del grano en torno al 12–14 %, adecuada para minimizar pérdidas y evitar deterioros en almacenamiento.
- Uniformidad de madurez dentro de la parcela, sin zonas verdes.
- Ausencia de rebrotes o brotes tiernos tras lluvias tardías.
- Estado sanitario correcto, sin fusariosis ni ennegrecimientos que comprometan la calidad.
- Condiciones meteorológicas estables, evitando humedades nocturnas persistentes o riesgo de tormentas.
Si se mantienen las condiciones actuales, la recolección avanzará de forma progresiva durante las próximas semanas. En cuanto a la previsión de cosecha, los indicadores agronómicos apuntan a una campaña muy variable entre comarcas, condicionada por:
- Las buenas reservas hídricas acumuladas durante el otoño e invierno.
- Los problemas de implantación y la nascencia irregular en zonas afectadas por encharcamiento.
En conjunto, se prevén:
- Rendimientos moderados en parcelas bien implantadas.
- Descensos significativos en áreas con exceso de agua.
- Calidad dependiente de la meteorología de las próximas semanas, con buenas perspectivas si se mantiene el tiempo seco durante la recolección.
Respecto a la calidad del grano, se anticipa una campaña heterogénea. La proteína dependerá del abonado y del régimen de lluvias, mientras que en trigo duro se esperan diferencias notables entre parcelas en vitrosidad y peso específico, lo que influirá directamente en la clasificación comercial y en el precio final de cada lote. En conclusión, la campaña 2026 en Andalucía se perfila como un año de rendimiento medio, con desarrollo irregular, producción desigual y calidad variable. El resultado económico final dependerá en gran medida de la calidad del grano, por lo que la gestión de la cosecha y la elección del momento óptimo de recolección serán determinantes.























