Después de las abundantes lluvias de marzo, se procedió, según explican desde la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF), a la preparación del lecho de siembra de este cultivo industrial, efectuándose las primeras sementeras a primeros del mes de abril en Jaén y, posteriormente, a mediados de abril, en Córdoba y Sevilla; y a finales de abril en Cádiz. El grueso de las siembras se efectuó, en la mayoría de las provincias, entre mediados de abril y mediados de mayo. La superficie sembrada es ligeramente superior a la del año pasado. La nascencia del cultivo ha sido, por lo general, buena, al poseer el lecho de siembra un tempero (humedad) adecuado para una normal germinación de las semillas. Sin embargo, las temperaturas de abril (no muy elevadas teniendo en cuenta las elevadas exigencias térmicas de este cultivo), unido a la elevada humedad del terreno en algunas parcelas, no favorecieron a la normal nascencia de las plántulas de algodón; por lo que se tuvo que realizar las indeseadas resiembras, efectuándose éstas en todas las provincias algodoneras. Actualmente, el cultivo se encuentra, en la mayoría de las parcelas, en el estado fenológico «V» (Desarrollo vegetativo), estando las parcelas más adelantadas con los primeros botones florales. Las previstas altas temperaturas para esta tercera semana de junio van a ser beneficiosas para el crecimiento de las platas; manteniendo a raya, por otro lado, a algunos patógenos que suelen parasitar el algodón.
En los primeros momentos del crecimiento vegetativo del algodón suelen aparecer algunas plagas y/o enfermedades que pueden llegar a poner en peligro la normal instalación del cultivo en el terreno, si su presencia supera los umbrales de daño establecidos para cada una de ellas. Por lo tanto, se hace indispensable realizar muestreos periódicos (al menos semanales) con el objetivo de cuantificar la población de cada agente fitopatógeno y, en caso necesario, actuar en consecuencia. Las plagas y/o enfermedades más frecuentes que podríamos encontrar en estos momentos, en las platas más pequeñas (cotiledones-2 hojas verdaderas), pueden ser gusanos de alambre (Agriotes spp.) o rosquillas (Agrotis spp.), las cuales pueden provocar una caída de plántulas al morder las raíces y los tallos por debajo de la tierra, a nivel del cuello; así como daños por rizoctonia (Rhizoctonia solani). Actualmente, los porcentajes de caídas de plántulas de las distintas provincias varían entre el 0,1% de Jaén y el 4,8% de Córdoba, siendo rizoctonia la principal causa de la muerte de las plántulas.
En cuanto a las plagas, se observa presencia de pulgones (Aphis gossypii) en todas las provincias algodoneras, con niveles muy bajos de daños, registrándose medias provinciales que oscilan entre niveles de 0,1 en Sevilla y 0,7 en Jaén (Nivel de referencia de 0 a 3). Por otra parte, los niveles de araña roja (Tetranychus urticae), observada principalmente en las lindes y por focos aislados en todas las provincias, son bajos también, registrándose medias provinciales que oscilan entre el 0,1% de plantas ocupadas de Jaén y 1,2% de Sevilla.
En Sevilla se detectan ya daños por larvas de heliotis (Helicoverpa armiguera), con una media provincial muy baja aún, de solo 2000 puestas/ha y 700 larvas pequeñas/ha; mientras que en Jaén, Córdoba y Sevilla se han observado larvas de earias (Earias insulana) en algunas parcelas, registrándose medias provinciales inferiores a 3000 larvas pequeñas/ha. En Cádiz, se han registrado las primeras capturas de adultos de gusano rosado (Pectinophora gosypiella).
En referencia a labores, se están efectuando pases con cultivador, escardas manuales, riegos y abonados de cobertera.
En los siguientes enlaces se puede consultar el método de muestreo, los umbrales de tratamiento y las posibles acciones correctoras a utilizar, teniendo en cuenta, en este último punto, que se debe anteponer el empleo de medios de control biológicos, biotecnológicos o físicos al uso de los productos químicos.
























