Estados Unidos (2023) es el país segundo mayor consumidor de aceites de oliva del mundo con una media de 390 mil toneladas por ejercicio, mientras que produce unas 15 mil toneladas, en 6 de sus 50 estados: California (99%), Texas, Georgia, Florida, Arizona y Hawái (conjuntamente 1%). Es decir, Estados Unidos tan solo produce el 3,84% del total del aceite que consume, por lo tanto, no se trata de un país en el cual los aceites de oliva europeos compitan a los aceites de oliva estadounidenses. Todo lo contrario, complementa su producción para cubrir con su demanda en un país en que cada vez más se potencia la alimentación saludable, según explica el consultor estratégico Juan Vilar, que nos remite a la entrevista que en tal sentido le hace a Joseph R. Profaci, director ejecutivo de la North American Olive Oil Association (NAOOA).
En esta entrevista habla de la situación y producción esperada en Norteamérica, centrándose en USA, así como el comportamiento esperado de los precios en origen del aceite de oliva. Gracias a su experiencia y desarrollo profesional, contamos con un testimonio de primera mano sobre la situación en dicho país de la olivicultura y el sector del aceite de oliva.
Estados Unidos, y más concretamente California, centra esta conversación profesional entre amigos. Se han tratado una cantidad de datos importante. Todos ofrecidos por uno de los actores que contribuyen a la generación de los mismos. Las principales plantaciones de olivar se localizan en la costa suroeste del país, principalmente en los valles de California donde está presente un clima mediterráneo. El 99% del aceite de oliva se produce en el estado de California. Se produce en los valles de San Joaquín y Sacramento. En Estados Unidos están 2 de las 10 fincas de olivar más grandes del mundo.
























