El 18 de marzo se celebró el Grupo de Dialogo Civil de Aceite de Oliva del Copa-Cogeca en Bruselas, donde se trató sobre la preocupante situación en la que se puede ver involucrado el aceite de oliva con las amenazas del presidente Trump, soluciones para dicha situación y se ha hablado sobre la actualidad del mercado mundial y europeo. La situación con respecto al mercado ha preocupado a todos los países productores de aceite de oliva y sobre todo a España, como principal exportador. Luis Carlos Valero, gerente y portavoz de ASAJA-Jaén, ha advertido que “tenemos que prepararnos para lo que decida el presidente norteamericano y actuar en consecuencia”. Se ha debatido la incertidumbre sobre lo que se tiene por delante, pero también se han planteado medidas como el almacenamiento de aceite para mitigar, en cierta medida, esta situación, según ha señalado Polonia. Además, se ha comentado la importancia de una respuesta contundente por parte de la Unión Europea, contramedidas rápidas y proporcionales, basadas jurídicamente en el apoyo de los estados miembros.
Se ha debatido el esfuerzo y la inversión que ha supuesto para el sector acceder al mercado estadounidense de aceite, un logro que no solo estaría en riesgo, sino que nunca sería amortizado si se aplicara un arancel de estas características, ha expuesto el experto de ASAJA. Asimismo, ha aclarado que esta situación beneficiaría a Turquía, el norte de África y Argentina, expulsando a Europa del mercado. También se ha expresado la necesidad de poner solución a esta situación y se ha propuesto la eliminación de aranceles a EE. UU. en el aceite de oliva. La importación de aceite norteamericano es irrisoria, por lo que eliminar este arancel supondría que no hubiera reciprocidad por parte EE. UU., con lo que se conseguiría que el aceite de oliva europeo no se viera afectado por los aranceles. Desde Italia, han expresado la conformidad con esta buena idea del experto español.
Desde la comisión han explicado su contribución con la promoción del aceite, cuya principal contribución ha sido la simplificación y la aplicación de los programas. La visión del futuro es acrecentar el conocimiento sobre el producto y sus méritos, como denominaciones de origen y calidades de esta. Los aceituneros de mesa españoles han expresado su desconformidad con la promoción que hace Europa del aceite y la aceituna y han advertido que para ellos la marca España es lo que realmente diferencia el producto y que la mayoría de las veces no aparece o queda en segundo plano. Ante esta situación, han aclarado que harán promoción por su cuenta.
Otro punto tratado ha sido la Xylella fastidiosa. La Comisión ha expuesto la actualidad sobre esta plaga, que afecta de manera grave a nuestros olivos. Se ha requerido un nuevo dictamen a la comisión, que se dará a finales de 2026, ante la necesidad de un contexto legislativo, sobre la contención de la enfermedad. También la Comisión ha comentado que seguirán estudiando de manera entusiasta sobre dicha enfermedad, pero por ahora no hay resultados.
Desde Italia han mostrado su complicada situación, donde se han perdido más de 25 millones de plantas, la producción ha bajado de manera proporcional y la pérdida de biodiversidad ha sido catastrófica para el país. La Comisión ha aclarado que se están haciendo grandes esfuerzos por mejorar la situación, pero que la investigación es muy lenta, y ha advertido que en doce años se podrá disponer de una solución, algo que no es una buena noticia para la producción.
Con respecto a la producción, el sector ha debatido la recuperación de la producción mundial de aceite tras la caída provocada por la sequía. Aunque la Unión Europea ha experimentado una recuperación menor en comparación con el resto del mundo, España sí ha logrado recuperar su nivel de producción. Asimismo, las importaciones se han reducido en este trimestre debido al precio, mientras que el mercado se mantiene estable por el momento, a pesar de que el principal destino de las exportaciones sigue siendo Estados Unidos.
Por último, los datos más recientes indican una recuperación del 31 % en la Unión Europea. España ha reivindicado la necesidad de modernizar el sector para mejorar la producción y alcanzar precios más competitivos, mientras que los pequeños agricultores han advertido que el olivar tradicional requerirá un mayor apoyo.
























