La UE reduce su producción de aceite de oliva y refuerza la dependencia de España

La Unión Europea afronta la campaña 2025/2026 con una reducción de la producción de aceite de oliva, marcada principalmente por el descenso registrado en España. Según los últimos datos comunicados por los Estados miembros a la Comisión Europea a cierre de marzo, que recoge la OleoRevista, la producción española se sitúa en 1.295.000 toneladas, mientras que las existencias finales se estiman en 259.600 toneladas. Este ajuste en la oferta coincide con una reducción de los stocks disponibles, lo que condiciona la disponibilidad de producto en los meses finales de campaña.

Italia incrementa su dependencia exterior

Italia mantiene una producción estimada de 325.000 toneladas, claramente insuficiente para cubrir su consumo interno, que asciende a 460.000 toneladas anuales. Este desequilibrio obliga al país a intensificar sus importaciones, principalmente desde España, para garantizar tanto el abastecimiento del mercado como el nivel de existencias finales previsto, fijado en 125.000 toneladas. Este escenario consolida el papel de España como proveedor prioritario dentro del mercado comunitario.

 

Consumo al alza

Las estimaciones de la Comisión Europea sitúan el consumo interior de los países productores en 1.245.495 toneladas, lo que anticipa que la demanda total en la Unión Europea superará las previsiones iniciales de 1.442.000 toneladas, pudiendo incluso rebasar los niveles de la campaña anterior. El dinamismo de la demanda, unido al buen ritmo de salidas al mercado registrado en los últimos meses, está acelerando el ajuste entre oferta y consumo.

 

Cierre de campaña ajustado

Las previsiones apuntan a una moderación de las importaciones, tras la estabilización de la presión inicial ejercida por países terceros como Túnez. Este factor, combinado con la evolución de la demanda, configura un escenario de cierre de campaña especialmente ajustado en términos de disponibilidad. La limitada holgura en los stocks incrementa la sensibilidad del mercado ante posibles tensiones de suministro.

 

España, garante del suministro europeo

En este contexto, España se posiciona como el principal, y prácticamente único, proveedor del mercado comunitario en el tramo final de la campaña. Su capacidad productiva y de comercialización resulta clave para asegurar el abastecimiento hasta la entrada de la nueva cosecha a partir de diciembre de 2026. Este papel estratégico refuerza la relevancia del sector oleícola español tanto en el equilibrio del mercado europeo como en su proyección internacional.

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